Vacuna contra los pneumococos polisacárida PPSV23

¿Por qué es necesario vacunarse?

  • La vacunación puede proteger a los adultos mayores (y a algunos niños y adultos más jóvenes) contra la enfermedad producida por los pneumococos.
  • La enfermedad pneumocócica es causada por bacterias que pueden propagarse de una persona a otra mediante el contacto cercano.
  • Puede provocar infecciones en los oídos y puede provocar también infecciones más graves en:
    • los pulmones (pneumonía)
    • la sangre (bacteriemia)
    • el recubrimiento del cerebro y de la médula espinal (meningitis).
      • La meningitis puede provocar sordera y daño cerebral, y puede ser mortal.
  • Todas las personas pueden contraer la enfermedad neumocócica, pero los niños menores de 2 años, las personas con determinadas afecciones médicas, los adultos mayores de 65 años y los fumadores de cigarrillos tienen el riesgo más alto.
  • En los Estados Unidos, aproximadamente 18.000 adultos mayores mueren cada año a causa de la enfermedad neumocócica.
  • El tratamiento de las infecciones neumocócicas con penicilina y otros fármacos solía ser más eficaz.
  • Sin embargo, algunas cepas de la enfermedad se han vuelto resistentes a estos fármacos. Esto hace que la prevención de la enfermedad, a través de la vacunación, sea aún más importante.

Vacuna contra los pneumococos polisacárida (PPSV23)

  • La vacuna contra los pneumococos polisacárida (PPSV23) brinda protección contra 23 tipos de bacterias neumocócicas. Pero no previene todas las enfermedades neumocócicas.
  • La PPSV23 se recomienda para las siguientes personas:
    • Todos los adultos de 65 años o más
    • Cualquier persona de 2 a 64 años que tenga determinados problemas de salud a largo plazo
    • Cualquier persona de 2 a 64 años que tenga un sistema inmunitario debilitado
    • Los adultos de 19 a 64 años que fumen cigarrillos o que tengan asma.
  • La mayoría de las personas necesitan solo una dosis de PPSV.
  • Se recomienda una segunda dosis para determinados grupos de alto riesgo.
  • Las personas de 65 años o más deben recibir una dosis aunque hayan recibido una o más dosis de la vacuna antes de cumplir 65.
  • Su proveedor de atención médica puede proporcionarle más información acerca de estas recomendaciones.
  • La mayoría de los adultos saludables desarrollan protección en el término de 2 a 3 semanas después de recibir la inyección.

Algunas personas no deben recibir esta vacuna

  • Cualquier persona que haya tenido una reacción alérgica a la PPSV que haya representado un riesgo para su vida no debe recibir otra dosis.
  • Cualquier persona que tenga una alergia severa a algún componente de la PPSV no debe recibirla. Informe a su proveedor si tiene alguna alergia severa.
  • Es posible que se le pida a cualquier persona que tenga una enfermedad moderada o severa al momento en el que está programada la inyección que espere hasta recuperarse antes de recibir la vacuna.
  • En general, las personas que tienen una enfermedad leve pueden vacunarse.
  • Los niños menores de 2 años no deben recibir esta vacuna.
  • No hay evidencia de que la PPSV sea perjudicial para las mujeres embarazadas ni para los fetos. Sin embargo, como precaución, las mujeres que necesiten la vacuna deben vacunarse antes de quedar embarazadas, si es posible.

Riesgos de una reacción a la vacuna

  • Con cualquier medicamento, incluidas las vacunas, hay posibilidades de que se produzcan efectos secundarios.
  • Generalmente, estos son leves y desaparecen por sí solos, pero también es posible que se produzcan reacciones graves.
  • Aproximadamente la mitad de las personas que reciben la PPSV tienen efectos secundarios leves, como enrojecimiento o dolor en el lugar donde se aplicó la inyección, los cuales desaparecen en el término de, aproximadamente, dos días.
  • Menos de 1 de cada 100 personas presenta fiebre, dolores musculares o reacciones locales más severas.
  • Problemas que pueden producirse después de la aplicación de cualquier vacuna:
    • En algunos casos, las personas se desmayan después de un procedimiento médico, incluida la vacunación.
    • Sentarse o acostarse durante, aproximadamente, 15 minutos puede ayudar a prevenir los desmayos, y las lesiones causadas por una caída. Informe a su médico si se siente mareado o si tiene cambios en la visión o zumbido en los oídos.
    • Algunas personas sienten un dolor severo en el hombro y tienen dificultad para mover el brazo en el cual se aplicó la inyección. Esto ocurre con muy poca frecuencia
  • Cualquier medicamento puede provocar una reacción alérgica severa. Tales reacciones a una vacuna son muy poco frecuentes: se estima que se presentan, aproximadamente, en 1 de cada millón de dosis y se producen desde algunos minutos hasta algunas horas después de la vacunación.
  • Al igual que con cualquier medicamento, hay una probabilidad muy remota de que una vacuna cause una lesión grave o la muerte. La seguridad de las vacunas se monitorea constantemente por las autoridades sanitarias locales.

¿Qué hago si ocurre una reacción grave?

¿A qué debo prestar atención?

  • Debe prestar atención a todo lo que le preocupe, como:
    • signos de una reacción alérgica severa
    • fiebre muy alta
    • un comportamiento inusual.
  • Los signos de una reacción alérgica severa pueden incluir:
    • urticaria
    • hinchazón de la cara y la garganta
    • dificultad para respirar
    • pulso acelerado
    • mareos
    • debilidad
  • Por lo general, estos podrían comenzar entre algunos minutos y algunas horas después de la vacunación.

¿Qué debo hacer?

  • Si cree que se trata de una reacción alérgica severa u otra emergencia que no puede esperar, llame al servicio de emergencias local o diríjase al hospital más cercano.
  • De lo contrario, llame a su médico.

Fuentes

Adaptación de Immunization Action Coalition, Vaccine Information Statements