Vacuna contra la encefalitis japonesa

¿Por qué vacunarse?

  • La encefalitis japonesa es una infección grave ocasionada por el virus de la encefalitis japonesa.
  • Se produce principalmente en zonas rurales de Asia.
  • Se transmite a través de la picadura de un mosquito infectado. No se transmite de persona a persona.
  • El riesgo es muy bajo para la mayor parte de los viajeros. Es más alto para las personas que viven en zonas donde esta enfermedad es habitual, o para personas que viajan a esas zonas por períodos prolongados.
  • La mayor parte de las personas infectadas con el virus de la encefalitis japonesa no presentan ningún síntoma.
  • Otras pueden presentar síntomas tan leves como fiebre y dolor de cabeza, o tan graves como una encefalitis (una infección en el cerebro).
  • Una persona con encefalitis puede presentar fiebre, rigidez en el cuello, convulsiones y coma. Aproximadamente 1 de cada 4 personas con encefalitis mueren. Hasta la mitad de aquellos que no mueren quedan con una discapacidad permanente.
  • Se cree que la infección en una mujer embarazada puede dañar al feto.
  • La vacuna contra la encefalitis japonesa puede ayudar a proteger a los viajeros contra esa enfermedad.

La vacuna contra la encefalitis japonesa

  • La vacuna contra la encefalitis japonesa está aprobada para personas a partir de los 2 meses de edad inclusive.
  • Está recomendada para las personas que viajarán a Asia y que:
    • tienen planeado pasar al menos un mes en zonas donde se produce la encefalitis japonesa
    • tienen planeado viajar menos de un mes, pero visitarán zonas rurales y pasarán mucho tiempo al aire libre
    • viajarán a zonas en las que hay un brote de encefalitis japonesa
    • no tienen un plan de viaje certero.
  • Aquellas personas que trabajen en laboratorios y tengan riesgo de estar expuestas al virus de la encefalitis japonesa también deben recibir la vacuna.
  • La vacuna se administra como una serie de 2 dosis, con 28 días de diferencia entre sí. La segunda dosis debe administrarse al menos una semana antes del viaje.
  • Los pacientes menores de 3 años reciben una dosis menor que los pacientes de 3 años o más.
  • Es posible que se recomiende una dosis de refuerzo para cualquier persona mayor de 17 años que haya recibido la vacuna hace más de un año y continúe en riesgo de exposición.
  • Aún no existe información acerca de la necesidad de aplicar una dosis de refuerzo a los niños.

NOTA: La mejor forma de prevenir la encefalitis japonesa es evitar las picaduras de mosquitos. Su médico puede asesorarlo al respecto.

Algunas personas no deben aplicarse esta vacuna

  • Si una persona ha tenido una reacción alérgica grave (con riesgo de muerte) a una dosis de la vacuna contra la encefalitis japonesa, no debe recibir otra dosis.
  • La vacuna contra la encefalitis japonesa no debe administrarse a personas que tengan una alergia grave (con riesgo de muerte) a cualquiera de sus componentes.
  • Avísele al médico si tiene alguna alergia grave que conozca.
  • En general, las mujeres embarazadas no deben recibir la vacuna contra la encefalitis japonesa.
  • Si está embarazada, consulte a su médico. Avísele a su médico si va a viajar por menos de 30 días, en especial si se quedará en áreas urbanas. Es posible que no necesite la vacuna.

Riesgos de una reacción a la vacuna

  • Con una vacuna, como con cualquier otro medicamento, pueden presentarse efectos secundarios.
  • Cuando se producen efectos secundarios, estos en general son leves y desaparecen por sí solos.

Problemas leves

  • Dolor, sensibilidad, enrojecimiento o inflamación en la zona donde se aplicó la inyección (aproximadamente 1 de cada 4 personas)
  • Fiebre (principalmente en niños)
  • Dolor de cabeza, dolores musculares (principalmente en adultos)

Problemas moderados o graves

  • Los estudios han demostrado que las reacciones graves a la vacuna contra la encefalitis japonesa son muy poco frecuentes.

Problemas que pueden ocurrir después de cualquier vacuna

  • Después de cualquier procedimiento médico, incluida la vacunación, pueden producirse breves desmayos.
  • Quedarse sentado o acostado por unos 15 minutos puede ayudar a evitar los desmayos y las lesiones ocasionadas por una caída.
  • Avísele al médico si se siente mareado, o si presenta cambios en la visión o un zumbido en los oídos.
  • Después de una vacunación, muy rara vez, puede producirse dolor prolongado en el hombro y una reducción del rango de movimiento del brazo en el que se aplicó la inyección.
  • Las reacciones alérgicas graves por una vacuna son muy poco frecuentes: se calcula que son menos de 1 en un millón de dosis.
  • Si se produjera una reacción de este tipo, en general se presentaría desde unos minutos hasta unas pocas horas después de la vacunación.
  • La seguridad de las vacunas se supervisa constantemente por las autoridades sanitarias locales.

¿Qué pasa si se produce una reacción grave?.

¿A qué debo estar atento?

  • Esté atento a cualquier cosa que le preocupe, como:
    • signos de una reacción alérgica grave
    • fiebre muy alta
    • cambios en el comportamiento.
  • Los signos de una reacción alérgica grave pueden incluir:
    • urticaria
    • inflamación de la cara y la garganta
    • dificultad para respirar
    • pulso acelerado
    • mareos
    • debilidad.
  • Estos signos en general comienzan a presentarse desde unos minutos hasta unas pocas horas después de la vacunación.

¿Qué debo hacer?

  • Si cree que se trata de una reacción alérgica grave u otra emergencia que no puede esperar, llame al servicio de emergencias local o lleve a la persona al hospital más cercano.
  • De lo contrario, llame a su médico.

Fuentes

Adaptación de Immunization Action Coalition, Vaccine Information Statements